Los efectos de la ansiedad y el miedo en el cerebro

Desde un punto de vista religioso, el miedo es un producto de la ignorancia. Las personas no son conscientes de su verdadera naturaleza. Ellos no saben que no están muriendo. No desaparecen; no entran en un estado de no-existencia después de su muerte. El miedo a la muerte es una madre para todos los demás temores que experimentamos. Tenemos miedo a las alturas porque tenemos miedo a caer ... y morir. Tenemos miedo de los hospitales porque nos recuerdan a la enfermedad y la muerte. Todos y cada uno de los miedos está relacionado con esta importante inquietud que todos tenemos en nuestra mente subconsciente.


Dejemos a un lado la espiritualidad, ¿de acuerdo? No todos creen en la vida después de la muerte, por lo que tenemos que buscar argumentos y hechos acerca de los efectos de la ansiedad y el miedo en nuestros cuerpos.


¿Qué dice la ciencia sobre el miedo y la ansiedad?


Podemos encontrar los orígenes del miedo y el estrés en la teoría de la evolución. Los científicos han demostrado que incluso los organismos unicelulares más simples mostraron miedo. Esta es una reacción constantemente presente a lo largo de todos los organismos vivos, incluyendo los vertebrados. Desde este punto de vista, la humanidad no podría haber sobrevivido sin el gatillo, lo cual es crucial para tomar las acciones adecuadas en situaciones peligrosas. Si usted no tiene miedo de la muerte, que no va a hacer nada cuando un oso lo ataque en el bosque. El instinto de supervivencia, que es apoyado por el miedo, hará disparar, gritar, trepar a un árbol, o hacer cualquier otra cosa que se necesita para salvarse.

El único problema es: experimentamos el miedo no sólo en situaciones que lo justifiquen. Una madre puede estar siempre con el miedo de que algo iba a pasar a sus hijos, a pesar de que son seguros en la escuela. Usted podría estar completamente aterrorizada de un proyecto académico a pesar de haber estudiado lo suficiente. Este miedo bloqueará su capacidad de expresar lo que ya sabe.

El miedo tiene el poder para evitar que la gente sea feliz, en general. Cuando alguien tiene miedo al punto cuando esas emociones afectan a su vida cotidiana, que son diagnosticados con el trastorno de ansiedad .


¿Qué ocurre en el cerebro? Los efectos de la ansiedad y el miedo 


Las investigaciones muestran que la amígdala, una región con forma de almendra del cerebro, juega un papel crucial en la detección automática de amenazas y produce la sensación de miedo. Cuando ésta área del cerebro fue estudiada en animales, se descubrió que los animales no responden a los estímulos previamente amenazantes cuando la amígdala fue dañada.

En las personas, ciertas condiciones médicas (como la epilepsia) pueden causar que la amígdala se dañe. Estos pacientes son menos sensibles a las amenazas, a pesar de que todavía puede sentir miedo. La amígdala es responsable de la respuesta del cuerpo al miedo (tal como un pulso rápido, la voz de craqueo, o sudoración). Estas reacciones pueden ocurrir incluso cuando no estamos al tanto de una amenaza constante. Ahora, estamos hablando de miedo injustificado - una experiencia que nadie quiere tener.


¿Cómo produce el cerebro éste miedo?


Después de que el cerebro procesa la información en diversas regiones, la amígdala detecta una amenaza. En ese momento, el cerebro libera hormonas (tales como cortisol y adrenalina) y químicos (tales como la serotonina, acetilcolina, norepinefrina, y dopamina). Esta acción química en el cerebro advierte al organismo una amenaza y todos los sistemas de atención se excitan.



¿Por qué los científicos juntan al miedo y la ansiedad?


Los científicos hicieron un gran progreso en la descodificación de los fenómenos de miedo y ansiedad. En primer lugar, tenemos que hacer una diferencia entre estas dos reacciones - el miedo es la física, y la ansiedad es la respuesta psicológica al peligro que el cerebro percibe.

Los efectos de la ansiedad en el cerebro y el cuerpo están relacionados con el nivel biológico de la actividad de la amígdala. La genética, en relación con el estrés experimentado en la vida temprana, hacen que las personas sean propensas a los trastornos de ansiedad .

Aunque la respuesta neuronal del cerebro de la ansiedad y el miedo esta relativamente entendido, todavía no tenemos el último tratamiento de trastornos relacionados con estas reacciones. Los tratamientos actuales incluyen fármacos que se unen a grandes áreas del cerebro y pueden causar efectos secundarios no deseados. Los investigadores científicos esperan desarrollar un tratamiento que ataque precisamente, la amígdala y su respuesta natural a los estímulos. Hasta entonces, nos quedamos con el intento de ser más conscientes de nuestros pensamientos y los estímulos que nos hacen dar miedo.

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